“Me encanta que las canciones reflejen un espíritu de lucha”
Buena vida, el álbum de Diego Torres que, a 20 días de su lanzamiento, fue Disco de Oro en Argentina, es un homenaje a la simplicidad y complejidad de nuestra existencia. Conversación con el músico y actor que conjuga ritmo y contenido.
Por Marité Iturriza Fotos Nicolás Pérez
Como si estuviera en el jardín de su casa, Diego Torres toma unos mates amargos que le acercan sus colaboradoras.
Estamos en el jardín, pero de una casona estilo provenzal que funciona como hotel desde 1900 en el barrio de Palermo, en Buenos Aires. Diego se ríe, propone y se deja llevar por el fotógrafo, se mira en un espejo imaginario para devolvernos su mejor sonrisa en un día cargado de entrevistas, dedicado a presentar a la prensa argentina Buena Vida, su nuevo disco. Ahora, frente a frente, termo en mano, la conversación discurrirá por la música y la actuación, su familia, el país, los amigos, el fútbol y la vida. Porque de todo eso están hechas sus canciones.
Cuando se conoció “Hoy es domingo” (primer corte de Buena Vida), aclaraste que no habías querido hacer un himno a la alegría. ¿Temés que te encasillen como compositor de temas “felices”?
No, la felicidad es Palito Ortega. A mí me encanta que las canciones reflejen un espíritu de lucha, de alguien que dice -como en “Color Esperanza”- “estoy cansado de estar empantanado”, y habla de un tipo que está atravesando un momento difícil y que busca salir adelante y tratar de lograr un cambio. Eso tiene que ver con una cosa mía natural de transformación, de pasar momentos difíciles que, cuando suceden, uno no tiene la claridad para verlo, y luego la distancia te dice “pasó esto por tal cosa”. “La vida es un vals” (otro de los temas de Buena vida) habla de eso, de los vaivenes que la vida tiene y de entender que sufrir es parte del camino y que dar un paso atrás significa poder dar, en el futuro, un paso adelante y aceptarlo, y por eso el juego del vals, que es como se baila. Pero “Hoy es domingo” es una canción que habla del domingo, no es un himno a la alegría, es un himno al domingo, un día especial y ¡afuera la mala energía! Es lo que hago yo, es autobiográfica: hago el fuego, destapo un vino, salgo con el perro a correr, vienen los amigos, es un reflejo de ese momento. Después te querés matar porque mañana es lunes, pero bueno… (Risas).
Es un disco con muchos contenidos y con otras complejidades musicales, texturas. ¿Significa una especie de bisagra en tu carrera?
Todos son bisagras. Todos los discos buscan tener un concepto, un sonido, una renovación. El anterior era más crudo, más de guitarras. Éste busca una textura de sonido mucho más moderna, más de programaciones electrónicas con instrumentos naturales; como decís, con mensajes, contenidos, cosas que uno se pregunta, que uno ve. Las canciones tienen diferentes direcciones, por eso traté de cocinarlo a fuego lento, de madurarlo y trabajar mucho en el repertorio y en decir “bueno, esta canción queda, esta, no”. Así es como siempre he ido construyendo mis discos, como un rompecabezas y ese tiempo me permitió elaborarlo con dedicación y cuidado. Por eso me gusta, porque refleja cosas que uno viene viendo, pensando, y poder bajarlas en canción es para mí el núcleo, el corazón.
¿Por qué “Buena vida”?
Porque tiene que ver con la vida. Además de los vaivenes, de los malos momentos, de los buenos, siento que, después de haber perdido a mi viejo, la llegada de mi hija es un saldo de decir “bueno, buena vida”. Pero también está asociado a esas cosas que uno ve de la vida, direccionada no sólo con la cuestión de la paternidad, sino de ver qué es esta grieta que se vive no sólo acá, sino también en Israel con los palestinos, en Cuba con Estados Unidos, con los rusos que invaden Ucrania, los venezolanos internamente, ahora los brasileros… Hay grietas en el ser humano en diferentes lados. “Iguales” es una canción que habla sobre lo que todos deberíamos tener, no importa si sos gay, si sos rico, pobre, en un momento enuncia una América siendo consciente, qué historia tenemos como continente. “Contradicción” es una canción que habla de la contradicción de la pareja, de cómo aprendemos a vivir con las contradicciones del otro y aprender a amarlas y a quererlas. “A ellas” habla del amor incondicional hacia la mujer. Como verás, hay diferentes disparadores que reflejan esa esencia mía como persona, donde también busco una canción para reírme y para ser una anécdota, como es “Por ellas”, y canciones con una profundidad, un mensaje.
Leé la nota completa en CONVIVIMOS, la revista. Suscribite en cualquiera de nuestros locales. ¡No te la pierdas!
¿Te gustaría viajar como Iván?