miércoles, 9 de marzo de 2016

No es cuento: cayeron Hijitus, Pichichus y Larguirucho, acusados de narcotráfico

Así se hacían llamar los integrantes de una banda de Ringuelet y La Loma. Los atraparon tras una investigación que duró medio año. Secuestraron cocaína y también un par de armas.
narco hijitus
Como en un capítulo de la famosa serie infantil, ahora Hijitus, Pichichus y Larguirucho deberán “repimporotear” en el calabozo. Pero, alejados de las inocentes historias de Trulalá, este caso es sobre tres narcotraficantes que se hacían llamar con esos sobrenombres de Las aventuras de Hijitus y que fueron detenidos en las últimas horas en un múltiple operativo antidrogas en La Plata.
La investigación comenzó hace más de medio año, a principio de marzo, cuando personal de la Delegación de Investigación del Tráfico de Drogas Ilícitas, a cargo del comisario mayor Gustavo Palopoli, descubrió dos puntos de venta de droga en la vía pública de la ciudad y distinguió a los proveedores. 
Mediante varias filmaciones y fotografías en vigilancia de incógnito, identificaron a tres sujetos que integraban la organización dedicada a la comercialización de sustancias estupefacientes, por lo que además se realizaron varias escuchas telefónicas.
Allí no sólo se logró recaudar información sensible para la causa, sino que además se descubrió el curioso código de sobrenombres que utilizaban entre sí, todos relacionados a los dibujitos animados creados por Manuel García Ferré en 1967.
Secuestro de drogas y armas
Con toda esa información, las autoridades judiciales dispusieron el allanamiento de las casas de los tres implicados. El cabecilla de la banda, “Hijitus”, fue aprehendido en 530 entre 25 y 26, donde secuestraron 112 gramos de cocaína, elementos para el corte de la droga y dos revólveres calibre 22. En tanto, en la finca de “Larguirucho”, en 30 entre 530 y 531, se incautaron 70 gramos de cocaína. Finalmente, otros 53 gramos de la misma sustancia se hallaron en la vivienda de “Pichichus”, en 34 entre 25 y 26.
La causa por violación a la ley de Drogas 23.737 es instruida por el titular de la UFI 6, a cargo del fiscal Marcelo Romero, con la intervención del Juzgado de Garantías n° 6 de Fernando Mateos, que dispuso la detención de los implicados. 

Semana Naranja con onda

Tiempo Libre
En noviembre, los días se alargan y nos regalan un rato más de luz para disfrutar de tardes de temperatura ideal. En nuestros Locales y oficinas, la alegría se potencia en esta época. Hoy compartimos algunas ideas para disfrutar… ¡de lunes a domingo!
Comienzo de semana con onda:
Los lunes y martes, podemos aprovechar la energía que juntamos el finde, y volver del trabajo caminando con algún compañero. Si estamos lejos, un paseo al llegar -con nuestra mascota o amigos- es una buena opción.
Jornada sándwich
Miércoles y jueves son días perfectos para visitar a ese amigo con el que hace tiempo no charlamos. También podemos aprovechar el almuerzo para compartir algo rico con nuestros compañeros de trabajo y ponernos al día.
Las puertas del finde:
En San Viernes, una buena peli se transforma en el plan ideal para los amantes del cine. Si nos inclinamos más por lo gourmet, cocinar algo rico o salir a comer es la mejor opción. Para los de espíritu joven, ¡hora de salir a bailar!
¡Vía libre!
Los sábados y domingos disfrutamos de nuestra casa. Nos ponemos ropa cómoda ¡y que suene nuestra música preferida! Si tenemos actividades a la mañana, la siesta se convierte en el momento de descanso. ¿Reglas? ¡Ninguna! Un picnic, un paseo en bici o cualquier otra actividad en la naturaleza, recarga las pilas.
¿Cuál es el día de la semana que más te gusta?

Vacaciones Seguras

Vacaciones_01
Cada año, nuestras vacaciones se convierten en motivo de planificaciones. Durante meses nos acercamos a agencias de turismo y preguntamos por los mejores destinos, nos imaginamos en algún lugar paradisíaco, disfrutando del sol, la playa o del río. Cada punto del mapa se convierte en un posible lugar por conocer, y las rutas son los pasadizos que nos llevarán al lugar tan esperado.
Cuando recorremos los trayectos que cruzan de punta a punta nuestra ciudad, provincia, país o aledaños, es necesario tener en cuenta algunos consejos útiles para llegar a destino sin obstáculos:
  • Antes de salir de viaje, no te olvides de chequear el aceite y las ruedas del auto. También podés hacer un pequeño mapa con las Estaciones de Servicio que podés cruzar durante el viaje. ¡Totalmente útil!
  • Escuchar la música que más te guste te mantiene despierto y de buen humor durante todo el recorrido. ¡A llenar el USB con los mejores temas ruteros!
  • Dulce o amargo se toma igual, el mate es uno de los mejores compañeros de viaje. ¡No te olvides de cargar el bolso matero!
¡Te dejamos más juegos y sus soluciones!
Solución de “Encontrá las 7 diferencias”:
Juego Vial-03_02
  • Un hombre manejando y hablando por celular.
  • Un hombre manejando sin el cinturón.
  • Un motociclista andando sin casco.
  • Un auto pasando un semáforo en rojo.
  • Un bebé sentado en el asiento de adelante.
  • Un conductor que se quedó dormido y detrás tiene una gran familia de autos.
  • Un peatón cruza la calle y no lo hace por la senda peatonal.

    • ¡Imprimí estos juegos y divertite con los chicos!

      Uniendo señales:
      Juego_02_Ok
      Soluciones: A4- B5-C6-D7-E2-F1-G3
      ¿Qué señal es?:
      Juego_03_Ok
      Soluciones:
      A) Camino sinuoso
      B) Prohibido girar a la derecha
      c) Zona de derrumbe
      D) Calzada resbaladiza
      E) Hombres trabajando
      F) Prohibido girar en U
      G) Contramano
      H) Cruce de caminos
      ¿A dónde te vas de vacaciones este año?
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      Semana naranja con onda

    Suplemento ¡Piedra Libre!

    Piedra libre
    Piedra libre es una revista dirigida a los niños. Si bien está pensada para chicos a partir de los 8 años, tiene una sección para que los más pequeños puedan divertirse también.
    Es una revista recreativa donde los chicos pueden encontrar historietas súper divertidas de la mano de Chanti, con la Historietería: un lugar donde las historias se sirven “a la carta”.
    El deporte viene con Zapatillas en los pies y en el corazón. En esta sección hay historias en torno al mundo del fútbol y cómo iniciarse en él.
    Con toda Tu Onda te trae las canciones del momento y las últimas noticias de tus ídolos.
    El inspector Elbio Lapista nos deleita con sus increíbles casos para resolver.
    Los bajitos de la casa también tienen su lugar con juegos y desafíos en la sección Para los más chiquitos…
    Paso a paso los Arte sanos despliegan sus habilidades con mil y una ideas para armar…
    Y de tanto pensar los juegos de ingenio quedan los cerebros chamuscados…la inteligencia al poder!
    Si te gusta y tenés ideas para participar podés hacerlo a través de Facebuk y nuestros notables: Varítula, Cerebrote y Ruperta te contestarán sin dudar.
    Para terminar en Tuit, ¡podés reírte sin parar!
    ¿Vamos a Jugar?
    El Laboratorio
    CHAMUSCADO01
    Soluciones:
    En orden son: oro, cinc, yeso y sal.
    Para los más chiquitos
    CHIQUITOS01
    Encontrá el suplemento ¡Piedra Libre! en CONVIVIMOS, la revista. Suscribite en cualquiera de nuestros locales. ¡No te la pierdas!
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    Vacaciones seguras

    Postre rápido con mango, frambuesas, helado y galletas rotas

    Ingredientes:
    • 1 mango fresco
    • 150 g de frambuesas frescas o congeladas (pueden ser reemplazadas por frutillas o cualquier fruto rojo)
    • ½ kg de helado de mascarpone o crema americana
    • 150 cc de crema de leche
    • 50 g de azúcar blanca
    • 50 g de pepitas de chocolate
    • 100 g de galletas de vainilla
    • Ralladura fina de la cáscara de 1 naranja
    Preparación:
    Batir la crema de leche con azúcar y la ralladura de la cáscara de la naranja hasta que quede casi a punto chantilly. Reservar en la heladera.
    Pelar el mango y cortarlo en cubos no muy grandes y parejos. Romper las galletas de modo que queden trozos irregulares no muy grandes. En vasos, ir intercalando los distintos ingredientes junto con una bocha de helado. Si desea, puede agregar un poco de frutos secos picados o granola.
    ¿Cuál es tu postre favorito?

    Diego Torres en Convivimos

    “Me encanta que las canciones reflejen un espíritu de lucha”
    Buena vida, el álbum de Diego Torres que, a 20 días de su lanzamiento, fue Disco de Oro en Argentina, es un homenaje a la simplicidad y complejidad de nuestra existencia. Conversación con el músico y actor que conjuga ritmo y contenido.
    Diego Torres
    Por Marité Iturriza Fotos Nicolás Pérez
    Como si estuviera en el jardín de su casa, Diego Torres toma unos mates amargos que le acercan sus colaboradoras.
    Estamos en el jardín, pero de una casona estilo provenzal que funciona como hotel desde 1900 en el barrio de Palermo, en Buenos Aires. Diego se ríe, propone y se deja llevar por el fotógrafo, se mira en un espejo imaginario para devolvernos su mejor sonrisa en un día cargado de entrevistas, dedicado a presentar a la prensa argentina Buena Vida, su nuevo disco. Ahora, frente a frente, termo en mano, la conversación discurrirá por la música y la actuación, su familia, el país, los amigos, el fútbol y la vida. Porque de todo eso están hechas sus canciones.
    Cuando se conoció “Hoy es domingo” (primer corte de Buena Vida), aclaraste que no habías querido hacer un himno a la alegría. ¿Temés que te encasillen como compositor de temas “felices”?
    No, la felicidad  es Palito Ortega. A mí me encanta que las canciones reflejen un espíritu de lucha, de alguien que dice -como en “Color Esperanza”- “estoy cansado de estar empantanado”, y habla de un tipo que está atravesando un momento difícil y que busca salir adelante y tratar de lograr un cambio. Eso tiene que ver con una cosa mía natural de transformación, de pasar momentos difíciles que, cuando suceden, uno no tiene la claridad para verlo, y luego la distancia te dice “pasó esto por tal cosa”. “La vida es un vals” (otro de los temas de Buena vida) habla de eso, de los vaivenes que la vida tiene y de entender que sufrir es parte del camino y que dar un paso atrás significa poder dar, en el futuro, un paso adelante y aceptarlo, y por eso el juego del vals, que es como se baila. Pero “Hoy es  domingo” es una canción que habla del domingo, no es un himno a la alegría, es un himno al domingo, un día especial y ¡afuera la mala energía! Es lo que hago yo, es autobiográfica: hago el fuego, destapo un vino, salgo con el perro a correr, vienen los amigos, es un reflejo de ese momento. Después te querés matar porque mañana es lunes, pero bueno… (Risas).
    Es un disco con muchos contenidos y con otras complejidades musicales, texturas. ¿Significa una especie de bisagra en tu carrera?
    Todos son bisagras. Todos los discos buscan tener un concepto, un sonido, una renovación. El anterior era más crudo, más de guitarras. Éste busca una textura de sonido mucho más moderna, más de programaciones electrónicas con instrumentos naturales; como decís, con mensajes, contenidos, cosas que uno se pregunta, que uno ve. Las canciones tienen diferentes direcciones, por eso traté de cocinarlo a fuego lento, de madurarlo y trabajar mucho en el repertorio y en decir “bueno, esta canción queda, esta, no”. Así es como siempre he ido construyendo mis discos, como un rompecabezas y ese tiempo me permitió elaborarlo con dedicación y  cuidado. Por eso me gusta, porque refleja cosas que uno viene viendo, pensando, y poder bajarlas en canción es para mí el núcleo, el corazón.
    ¿Por qué “Buena vida”?
    Porque tiene que ver con la vida. Además de los vaivenes, de los malos momentos, de los buenos, siento que, después de haber perdido a mi viejo, la llegada de mi hija es un saldo de decir “bueno, buena vida”. Pero también está asociado a esas cosas que uno ve de la vida, direccionada no sólo con la cuestión de la paternidad, sino de ver qué es esta grieta que se vive no sólo acá, sino también en Israel con los palestinos, en Cuba con Estados Unidos, con los rusos que invaden Ucrania, los venezolanos internamente, ahora los brasileros… Hay grietas en el ser humano en diferentes lados. “Iguales” es una canción que habla sobre lo que todos deberíamos tener, no importa si sos gay, si sos rico, pobre, en un momento enuncia una América siendo consciente, qué historia tenemos como continente. “Contradicción” es una canción que habla de la contradicción de la pareja, de cómo aprendemos a vivir con las contradicciones del otro y aprender a amarlas y a quererlas. “A ellas” habla del amor incondicional hacia la mujer. Como verás, hay diferentes disparadores que reflejan esa esencia mía como persona, donde también busco una canción para reírme y para ser una anécdota, como es “Por ellas”, y canciones con una profundidad, un mensaje.
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    ¿Te gustaría viajar como Iván?

    Flancitos de café


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    Por Martiniano Molina
    Ingredientes:
    • 700 cc de leche
    • 300 cc de crema de leche
    • 6 huevos de campo
    • 3 cucharadas soperas de café granulado
    • Piel de ½ limón
    • 1 ramita de canela
    • 200 g de azúcar rubio integral
    • 100 g de azúcar común para la base de los moldecitos
    • 200 cc de crema extra para la presentación
    • 100 g de frutillas frescas
    • 50 g de almendras caramelizadas
    Preparación:
    Colocar en una olla la leche con 300 cc de crema de leche, piel de limón en trozos grandes o ralladura y canela en rama. Calentar hasta que rompa el hervor. Apagar el fuego, agregar el café, mezclar y tapar.
    Dejar reposar hasta que llegue a temperatura ambiente. En un bol,  colocar los huevos y batir con azúcar rubio hasta que quede una  preparación homogénea. Agregar la infusión fría pasándola  previamente por un colador fino. Batir bien. Sobre el fuego directo,  realizar un caramelo en cada moldecito con una cucharada sopera de azúcar al ras. Lo más práctico es calentar una plancha de hierro y allí colocar los moldes para caramelizar. Con cuidado de no quemarse  (recomiendo usar guantes para horno), ir girando los moldes para  que el caramelo se distribuya en el fondo y en las paredes. Rellenar con el líquido y colocar sobre una placa algo profunda con papel de cocina debajo.
    Llevar al horno precalentado a temperatura media-baja y, antes de  cerrar, agregar agua en el fondo de la fuente para que se cocinen a baño maría. El líquido no debe superar la mitad de los moldes. Cocinar durante 30 minutos o hasta que, al introducir un palillo de madera en el flan, este salga limpio. Retirar la fuente del horno y dejar reposar todo junto sobre la mesada.
    Cuando se haya atemperado, colocar los flanes en la heladera. Batir la crema restante a punto chantilly con 3 cucharadas de azúcar. Desmoldar los flancitos pasándoles previamente un cuchillo finito por los bordes del lado interior. Acompañar con un poco de crema montada y decorar con frutillas frescas fileteadas y con algunas almendras caramelizadas enteras o fileteadas.
    ¿A quién le cocinarías este flancito?

    Adriana Varela en Convivimos

    “No nací en el arrabal, pero tengo el olor del barrio”
    Cultora de un estilo inigualable, “nena mimada” de los grandes  maestros del tango, Adriana Varela prepara un nuevo disco en el que homenajea a su generación. Conversación con una mujer valiente que se conecta y vibra con el público a través del lenguaje.
    Adriana Varela
    Por Marité Iturriza Fotos Nicolás Pérez
    “Cuando cantes, vas a despertar a la gente joven”, le dijo un astrólogocuando cumplió 35 años y estaba en medio de la crisis de identidad más importante de su vida. Una amiga le había regalado la carta astral de quien resultó ser un genio. Ahora, en el living de su departamento de Palermo, después de dos horas de conversación alrededor de la mesa –“porque la mesa siempre es más cálida”-, Adriana Varela confiesa que canta gracias aaquel especialista en observar los astros llamado Fernando Suárez, que cuando estuvo frente a ella le dijo: “Tenés que cantar”.
    Beatriz Adriana Lichinchi nació en Avellaneda, el 9 de mayo de 1952, bajo el signo de Tauro. Casada con Héctor Hugo Varela, “un artista del tenis”, como ella misma lo definió y con quien tuvo dos hijos (Rafa y Julia), asegura que lo que más le gusta hacer cuando termina un show es llegar a su casa, sacarse el maquillaje y tirarse en la cama. “Mi casa es mi fuerte”, dice.
    ¿Fue una vida antes y otra después, a partir de tu decisión de dedicarte al tango?
    Sí, claro. Yo era una docente recibida en colegio de monjas, casada con un jugador de tenis, fonoaudióloga.
    Trabajaba en mi consultorio mientras mi marido viajaba y daba clases; después nos fuimos a vivir a Europa. Eso me sirvió mucho para la vida, esa locura del ganar o perder, eso que está tan de moda. Yo hacía otras lecturas, estaba bancando emotivamente a mi marido, pero había otra Adriana, que era la que observaba eso de afuera, que decía “¡Uy, Dios mío, qué fuerte todo esto, qué poco salubre que es!”.
    Aprendí mucho de la vida y vi mucho el mundo, lo recorrí casi todo con él y luego, al separarme, armé un repertorio en mi casa, con un guitarrista muy joven, un repertorio que tenía que ver más con la música urbana que venía del rock. Un día, un amigo en San Isidro me dijo: “¿Por qué no hacés un bolichito, invitamos a todos los amigos?, y fui. Otro amigo me grabó sin decirme nada y se lo llevó a una amiga de (Juan Alberto) Badía. A las dos semanas, me llaman de Badía y Compañía diciéndome que quieren que debute con la orquesta de Oscar Cardozo Ocampo. Y debuté haciendo “Tanguito de Almendra” (de Alejandro del Prado).
    A partir de ahí empecé a trabajar en el programa mientras seguía con el consultorio. Después empezaron a llamarme para cantar. Astor Piazzolla, quien me había escuchado por un cassette en Estados Unidos, dijo: “Esta piba es María de Buenos Aires”. Finalmente, María de Buenos Aires (ópera-tango de Horacio Ferrer y Astor Piazzolla) se hizo lírica y ‘lamentablemente’ fracasó. A partir de ahí, creo que hice la historia de María de Buenos Aires, o sea, anduve por las alcantarillas, como dice Horacio Ferrer, y por los  bolichitos ya habiendo conocido al Polaco Goyeneche.
    Ahí me curtí el tango y laburé para poder bancar el morfi, porque me separé y me quedé en banda con los dos niñitos. Mis viejos creían que estaba loca, primero porque me había separado por elección, y, segundo, porque me había dedicado al tango. Yo, chocha de la vida, había algo que me hacía fluir hacia adelante. Y mis hijos fueron mis ángeles, los que en su media lengua me decían: “Mamá, vos cantá”. Rafa tenía seis y Julia, tres.
    ¿Qué ganaste y qué perdiste?
    Me compré una casa, esta casa. No tengo guita ahorrada más que para algunas cosas; puedo veranear, puedo ayudar a mis hijos, en algo a mi vieja y ya está. A mí me tranquiliza mucho el hoy y no sabría qué hacer con mucho dinero.
    No creo que haya perdido, creo que he cambiado, porque yo estaba muy bien casada, hasta que en el momento en que sentí que ya no estaba bien, dije basta. A mí la estabilidad nunca me tranquilizó, y eso tiene que ver con la inconsciencia, tal vez porque no tengo recuerdos de lo que es el hambre, es muy posible.
    ¿Cómo se traduce eso de tomar la vida “sólo por hoy”?
    Creo que todos vivimos el hoy, yo soy más consciente. Y esto se traduce en la improvisación, yo improviso todo. No hago nada del otro mundo, soy muy vaga, me gusta estar en mi casa, tomar mate, cenar en la cama y mirar películas. No sucede nada importantísimo, simplemente que el hoy es lo cotidiano y entonces improvisar también quiere decir que me levanto, paro la película y voy a la computadora a buscar una receta de una máscara facial (risas) para no sé… pulir. ¡Es la atención múltiple! O me meto en MercadoLibre y busco si hay un cubrecama como éste…
    No sos de las que arman la lista de lo que tienen que hacer…
    Nada, olvidate, ¡ni ahí!
    Y con tu trabajo, ¿cómo hacés?
    Con mi trabajo, por suerte lo tengo a mi hermano (Gustavo). Él lleva mi agenda y sabe lo que yo no haría y lo que puedo hacer, y, a veces, me tiene que convencer de algo. Pero hay veces en las que no me convence nadie, ¡ni Japón, ni China, ni nadie!
    Yo elijo dónde voy y no pienso en la guita, pero no es un mérito, sino una característica. Tiene que ver con que de verdad esta profesión la empecé como algo impulsivo, compulsivo y si no es para lo que me gusta, no me sirve; si no lo hago con gusto, no me sirve, y creo que eso también trasciende a los que me van a ver.
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    ¿Te gusta el tango argentino?

    Recetas con historia: Empanada de pollo

    “Esta receta nos llena de emoción a mi hermana Nita y a mí, y también a mi hermana del corazón, Blanca. ¡Mi mamá Nicolasa cocinaba la empanada de pollo para los grandes acontecimientos! ConBlanca ayudábamos en los preparativos y luego mi madre preparaba el plato que tanto la llenaba de orgullo. Su secreto era que el pollo iba con los huesos dentro de la empanada para conservar su sabor, ¡y lo divertido para nosotras era encontrar alguno y chuparnos los dedos!”
    Mabel Gallio – Pellegrini, Provincia de Buenos Aires
    Empanadas de pollo
    Ingredientes relleno:
    • 1 pollo
    • 200 g de pasas
    • ½ kg de cebollas
    • 1 morrón rojo
    • 200 g de aceitunas
    • 1 cucharada de extracto de tomate
    • Condimentos a gusto
    Preparación relleno:
    Cortar el pollo en trozos pequeños, saltear en aceite, dorar. Luego, agregar la cebolla y el morrón. Cuando todo esté dorado, colocar el  extracto de tomate, las aceitunas picadas y las pasas. Cocinar a fuego suave, salpimentar a gusto.
    Ingredientes hojaldre:
    • 700 g de harina 0000
    • 150 g de grasa de cerdo
    • 200 g de fécula
    • Cantidad necesaria de agua fría
    Preparación del hojaldre:
    Colocar la harina y, en el centro, colocar la grasa derretida y unirla con agua fría; amasar hasta homogeneizar, estirar hasta que quede bien fina, realizar dos dobleces intercalando grasa derretida y espolvoreando con fécula.
    Una vez fría, colocar la preparación sobre la masa y darle forma de empanada. Pintar con huevo y llevarla a horno moderado.
    Envianos tu receta a: recetasconhistoria@convivimos.com.ar o a La Tablada 451 (5000), Córdoba. Participás en el sorteo del último libro de Martiniano: Todas mis recetas (Sudamericana), dedicado para vos. Promoción sin obligación de compra, válida desde el 01/05/2015 al 30/04/2016 para la República Argentina.
    Bases y Condiciones en www.tarjetanaranja.com
    ¿Te gustan las empanadas?

    Dolores Fonzi en Convivimos

    “Cuando empecé a actuar, la pasaba pésimo”
    Este año va a cumplir dos décadas con su profesión y en el 2015 no hizo más que cosechar elogios. Sin dudas, se convirtió en una de las mejores actrices de su generación: una mujer que descubrió, desde muy chiquita, el poder de la actuación.
    Dolorez Fonzi
    Por Leonardo González Fotos Patricio Pérez
    Acaba de terminar una jornada muy larga de trabajo. Está grabando La Leona, la nueva tira de Telefé, que ocupa casi todo su tiempo. Comenzó muy temprano, su horario se extendió dos horas más de lo debido, está cansada, pero aun así está de muy buen humor para la nota.
    Evidentemente, a Dolores Fonzi los  años la esquivan y optan por seguir de largo, ya que su hermosura sigue intacta como hace 20 años, cuando irrumpió en el mundo del espectáculo. En esos años, era una de las chicas “rebeldes” de nuestra farándula, hasta que fue madre y pasó a convertirse en una actriz seria. O, al menos, así la  veían los medios. Nada que la afecte demasiado. Después de haber estado algunos años alejada de su trabajo y dedicada exclusivamente a su familia, un día volvió para retomar el lugar que había dejado vacante. Y vaya que volvió con todo…
    Hubo un acontecimiento, cuando eras muy chica, que, de alguna manera, te marcó para ser actriz.
    Eso pasó cuando tenía siete años. Estaba en segundo grado, en el recreo, y me pregunté qué pasaría si me desmayaba.
    Sonó el timbre, todos comenzaron a entrar y me quedé tirada en el patio. Rápidamente, vinieron a levantarme, me preguntaron qué me había pasado y les dije algo así como que me había golpeado. Todos me creyeron, llamaron a mí mamá para que me venga a buscar y hubo un momento en el que pensé que eso era como tener un “poder”.
    ¿Cuándo decidiste que te gustaba la actuación?
    En realidad, me empezó a gustar la actuación después de actuar durante mucho tiempo. Quería ser actriz porque me atraía muchísimo la idea de desdoblarme, como de tener la fantasía de ser otra persona, pero no sabía muy bien por qué esa inconsciencia.
    Quise ser actriz muy joven sin saber bien por qué. Empecé a estudiar teatro a los 12 años y mi mamá no me dejó porque estaba yendo al colegio, y recién lo hizo cuando estaba en quinto año. Ahí comencé a estudiar teatro más seriamente. Pero, cuando empecé a actuar, lapasaba pésimo. Que me gustara actuar recién sucedió cuando tuve más experiencia.
    ¿Te influyó algún medio?
    Sí, el cine. Recuerdo que miraba cualquier tipo de película: drama, comedia, ciencia ficción, fantasía. Por ejemplo, se me viene a la cabeza Splash (1984), en donde Daryl Hannah hacía de una sirena. Todo tipo de films veía.
    Los miraba y, automáticamente, me transportaba a ese mundo, y, cuando terminaba la película, me deprimía porque había que volver a  la realidad.
    Había un mundo de fantasía que me representaba la actuación que quería saber cómo era.
    ¿Eras de esas nenas que quería hacerse ver o algo introvertida?
    Creo que tenía un poco de las dos cosas. De muy chica era no sé si tímida, pero sí muy tranquila. Pero igual en el colegio de inglés actuaba en todas las obras, ya que todos los grados participaban en una puesta que se hacía y me prendía siempre.
    ¿Y en qué momento alguien te dijo que podías actuar profesionalmente o estudiar para ser actriz?
    No sabía muy bien cómo era, sí que había que estudiar teatro. Le pedí a mi mamá que me acompañara a hacer castings, de publicidades más que nada, entonces empecé por ahí. También me agarró algo que quería ganar mi propia  plata y poder pagarme las cosas que quería hacer: ya sea las clases de teatro si quería estudiar, o lo que fuera. Ser más independiente.
    Tu abuela te llevaba a escondidas. ¿Por qué tus viejos se resistían?
    Sí, algo así pasó. Iba a un colegio bilingüe mañana y tarde y mi mamáquería que estuviera concentrada en estudiar. No es que estaba fascinada por la actuación, para nada. Nadie acogió con mucho optimismo la idea de que fuera actriz. No porque no confiaran en mí, sino más bien porque tenían un prejuicio con la profesión.
    Es que es toda gente profesional. Mis tíos son abogados, contadores, mi papá ingeniero agrónomo. Y estudiar actuación era raro, sobre todo si te llegaba a vislumbrar la idea de dejar el colegio. No me iban a dejar nunca.
    Pero entonces mi abuela me anotó para que estudie una vez por  semana, así que no era tan grave. Después, cuando empecé a actuar en quinto año, ya dejé inglés, iba sólo de mañana y mamá empezó a tener ciertas concesiones y ahí sí pude comenzar a estudiar teatro. Me la bancaba mucho: todos los días me tomaba el tren, después el subte y otra vez el tren.
    Comenzaba a grabar a las siete de la mañana y volvía a las 12 de la noche. Con tan solo 17 años, y después de haber hecho muchísimas publicidades, Dolores Fonzi debutó en televisión, en Canal 9, en el programa La nena, que protagonizaba Valeria Britos. Después saltó al recordado Verano del ’98 (donde trabajó junto a su hermano Tomás) y, un año más tarde, tomó por asalto el cine. Su belleza rápidamente conquistó ambos medios y nació un romance que aún hoy continúa.
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    ¿Viste alguna novela de Dolores Fonzi?

    Sándwich de provoleta y panceta ahumada

    Categoría Convivimos

    Sándwich de provoleta y panceta ahumada

    Ingredientes:
    • 12 rodajas de pan integral de semillas
    • 6 rodajas de queso provolone
    • 12 láminas de panceta ahumada
    • 2 morrones colorados
    • 3 tomates perita
    • 2 dientes de ajo
    • 1 cebolla de verdeo
    • 1 cucharada de azúcar
    • 2 cucharadas de perejil seco
    • 2 cucharadas de orégano seco
    • 1 cucharadita de ají molido
    • 3 cucharadas de vinagre de vino blanco
    • Aceite de oliva, sal y pimienta negra.
    Sandwich
    Por Martiniano Molina
    Preparación:
    1.- Colocar orégano, perejil y ají molido en un cuenco. Cubrir con ½ taza de agua bien caliente y dejar hidratar. Cuando se enfríe, tamizar y descartar el líquido. Condimentar con vinagre, ½ diente de ajo picado, cebollita de verdeo en láminas finas, sal, pimienta, y por último, emulsionar con 6 cucharadas de aceite de oliva.
    2.- Quemar los morrones directamente sobre la hornalla girándolos de vez en vez hasta que se pongan negros por completo. Reservar enuna bolsa de nylon durante 15 minutos. Retirar, pelar sin sumergirlos en agua (para que no se les vaya el sabor ahumado), descartar las nervaduras y semillas y cortar en tiras gruesas. Condimentar con ½ diente de ajo picado, 3 cucharadas de aceite de oliva, sal y pimienta negra molida.
    3.- Cortar los tomates en cuartos a lo largo, disponer en una placa con la piel hacia abajo, rociar con unas líneas de aceite de oliva, espolvorear con azúcar, salpimentar y cocinar en el horno a temperatura media durante 10 minutos. Retirar y dejar enfriar.
    4.- Colocar las rodajas de queso en una fuente aceitada, de manera que queden unas pegadas a otras. Cocinar en el horno hasta que se
    doren.
    5.- En otra fuente, colocar las láminas de panceta y cocinar en el horno hasta dorar levemente.
    6.- Armar los sándwiches en los panes con el queso tibio, panceta crocante, tomates asados, morrones ahumados y chimichurri.
    ¿A quién le cocinarías este rico sándwich?